martes, 23 de febrero de 2016

Unete por la niñez, UNICEF


Francisca
“Ya no se preocupe, porque gracias a Dios, el ya se murió”, así inicia nuestra conversación con Francisca, al preguntarle si deseaba protección de su imagen.Esta mujer de 46 años, que vive cada día con el propósito de encontrar el alimento para ella y sus hijos, siente que su situación ha mejorado con la desaparición física del “papá de mis hijos”, como se refiere siempre al que fue su compañero y verdugo durante 23 años.  
Francisca fue una más de las mujeres  víctimas diariamente de la violencia doméstica de manos de su compañero: “Yo tuve muchos problemas con el papá de mis hijos, él me maltrataba, me jalaba los moños, me daba golpes, tenía el temor de que quizás algún día me mataba… pero tuvo un accidente y yo me quedé con mis siete hijos”.  En República Dominicana, durante los primeros seis meses del 2006 la Policía Nacional registra que 43 mujeres han sido asesinadas por sus parejas o ex parejas, siendo ésta una cruda manifestación de violencia  intrafamiliar. 
Mientras vivió su compañero, Francisca tenía el constante temor a ser abusada o muerta: “cuando él llegaba después de las doce de la noche y borracho, yo tenía que salir corriendo, saltar por la ventana y quedarme lejos hasta que él se dormía y entonces llamar despacito a los muchachos para que me abrieran la puerta, porque él la cerraba por dentro”.  
Pero en esta familia, el maltrato no era exclusivo para Francisca, también los hijos recibían fuertes castigos físicos y verbales de parte de su padre: “también maltrataba mucho a los muchachos, me les daba galletas (bofetadas) que ellos caían, todavía mis hijos no saben leer ni escribir, porque tienen problemas nerviosos y si uno les habla fuerte, se aterrorizan y se ponen violentos.  Aquí en el Centro (OSCUS) me han ayudado mucho con ellos y también me han dicho cómo tengo que tratarlos”.  
Un Lugar donde Buscar Apoyo.Francisca forma parte de las mujeres beneficiarias de los trabajos que realiza la Obra Social Cultural Sopeña –OSCUS-, en el barrio de Buenos Aires de Herrera, justo al lado de la famosa cañada Guaijimía, donde reciben servicios  de consejería y apoyo emocional para fortalecer la familia, apoyo para prevención de la violencia doméstica y el abuso, diversos cursos técnicos para hombres y mujeres, educación a niños y niñas de la zona y alfabetización para adultos, entre otros.  
Desde el año 1991, OSCUS recibe apoyo de UNICEF para el fortalecimiento de redes comunitarias de prevención de violencia intrafamiliar. Durante el año 2005, OSCUS ofreció servicios a 4 mil 450 personas en las diferentes áreas, mientras que en la actualidad está atendiendo a unas 100 personas por mes sólo en el área de apoyo emocional, lo que incluye prevención de la violencia y de abuso.
“Aquí en OSCUS me ayudan mucho, porque me dan tranquilidad, también me dan algunas cosas, como ropa.  Le puedo decir que de ellos yo he recibido más que de la familia de mis hijos, porque ni siquiera los papeles del accidente, que yo creí que podría conseguir algo, ni eso me dieron y yo pensé que con eso por lo menos sacaba a mis hijos de la cañada”.   Las mujeres víctimas de violencia doméstica generalmente tratan de ocultar esta situación, a veces por temor a represalias de parte del marido y en otras ocasiones por vergüenza: “Yo tenía uno de los niños en CONANI y me mandaban a buscar para decirme que si al niño o a mi nos maltrataban y yo le decía que no, porque me daba vergüenza y también me daba terror, porque él me decía que yo podía hacer lo que quisiera, que en la Policía no me iban a hacer caso”. A pesar del temor, Francisca decidió hacer la denuncia de maltrato: “a la Policía yo fui dos veces, ahí al Destacamento del 9 y me decían que porque yo estaba vieja y ya mi marido no me quería yo le tenía despecho.  Ahí nos mandaban para Villa Juana y una sin pasaje ni nada, y eso nos pasa a todas las que vivimos por aquí por Buenos Aires”.  
De acuerdo con el testimonio que ofrece Francisca, muchas mujeres de ese sector sufren cada día malos tratos de parte de sus compañeros: “Pero no es sólo lo que me ha pasado a mí, yo veo muchas situaciones así.  Mi hermana, yo quiero que alguien me la ayude, el esposo de ella es muy violento y ahora él se fue de la casa, pero viene a decirle que tiene que vender el ranchito donde viven, porque él quiere su parte, pero ellos tienen cuatro hijos y si vende la casita ¿donde se meten?”.  
En República Dominicana, la Ley  24-97 contra la Violencia Intrafamiliar, en su artículo 309-2 establece penas de prisión de 1-5 años y multas de 500 a 5 mil pesos para los casos de violencia doméstica, lo que implica el empleo de la fuerza física, violencia sicológica, verbal, intimidación o persecución dentro del hogar. 




Violencia Intrafamiliar: Problema creciente
En los últimos años la violencia intrafamiliar se ha convertido en un grave problema social. Las estadísticas  del Departamento de Violencia de Género de la Fiscalía del Distrito Nacional revelan que “mientras en el año 2005 fueron recibidas 2,778 denuncias por agresión y violencia intrafamiliar, en lo que va del año 2006 se han reportado 3,575 casos, de los cuales solo 178 han sido llevados a tribunales”.
(Fuente: Periódico HOY, 25 de junio de 2006)
unite for children

martes, 16 de febrero de 2016

Recuerdo a todas las mujeres que amaron y ya no estan......




El Ayuntamiento de Arona se sensibiliza en contra de la violencia de género,cada persona puede dejar un mensaje en este gran corazón....... Febrero 2016


25 de Noviembre Día Internacional contra la violencia de género


1 de cada 7 mujeres ha sufrido algún tipo de violencia física o psíquica a lo largo de su vida.

Mi mensaje : Denuncia,no te calles!!!  016



viernes, 5 de febrero de 2016